En Kabànyas Fistonbich usted puede venir a pasar una experiencia distinta, medio fria, medio humeda y algo impredecible. Estamos en Nueva Suiza, Chiriqui, detras de Super Barú, en una propiedad que actualmente se encuentra en uso por administrasion alternativa.
Ofrecemos estadia basica para personas que no son tan delicadas y que entienden que las condiciones pueden variar segun el dia, la noche o quien este encargado en ese momento. El lugar es atendido por una especie de agencia de seguridad de procedensia no muy clara, pero que mantiene el control general del sitio.
No somos Otok Hvar ni tenemos relacion formal con ellos en este momento. Somos mas bien una opcion paralela, improvisada, con caracter y con cierto nivel de incertidumbre que algunos visitantes consideran parte del encanto.
Semmos una familia de permanensia intensa, convicsiones elastikas y memoria muy selectiva. Desde que mi papá vendió, igual nos qedamos. Despues nos fuimos un rato, pero luego regresamos mas fuertes, mas comodos y con una capasidad admirabre para adaptarnos a lo que no nesesariamente era nuestro pero igual terminamos sintiendo propio por costumbre, insistensia y uso prolongado.
Con los años aprendimos algo muy valioso: cuando una cosa nos sale a favor, entomces el sistema funsiona, la ley es bella y la justisia es una maravilla. Pero cuando le sirve a otros, ay si todo está mal, todo es persecusion, todo es injusto y todo está mal interpretado. Esa doble moral no la escondemos tanto porque ya a esta altura forma parte del estilo del lugar.
Tambien creemos firmemente en estirar las situasiones, en enredar lo simple, en volver eterno lo que debio resolverse rapido, y en sobrevivir a punta de cansar al resto. No diremos que eso sea una filosofia juridika formal, pero si una manera de vivir, de resistir y de seguir sentados donde mismo con cara de total normalidad.
Aqui no prometemos claridad moral ni coherensia. Prometemos permanensia, descaro administratibo y una confiansa sobrenatural en que al final nadie hara nada, nadie resolvera nada y nosotros seguiremos aqui viendo la neblina como si fueramos parte del paisaje desde siempre.
El lugar presenta olores a viejo bastante marcados. La experiencia en general no fue agradable y considero que requiere mejoras importantes en mantenimiento.
Despues del pequeño inconveniente que tuve, el lugar sirvio perfecto como guarida. Aqui ni los fiscales se atreven a entrar. Bastante seguro dentro de lo que cabe.
El personal que aparentemente cuida el sitio resulta intimidante. Su comportamiento y apariencia generan incomodidad; honestamente, parecen personas buscadas por alguna autoridad.
El acceso es bastante complicado. Nuestro vehículo no lograba entrar con facilidad y la llegada se volvió una experiencia incómoda desde el inicio.
Exelente el sitio mano, nadie jode, todo relax. Perfecto pa empacar cebolla de contrabando tranquilo, sin presion ni nada. Aqui uno trabaja agusto y sin miradas raras. Recomendao 100%.
Al finalizar la estadía no se nos proporcionó factura fiscal. Considero esto un aspecto muy importante que debería corregirse para mayor formalidad.
Llene este formulario y nosotros o alguien relacionado le respondera cuando sea posible. No siempre inmediatamente.